En nuestro país algunos que dicen
llamarse “liberales” han convertido la
palabra planificación, en una blasfemia, a través de diversos medios de
comunicación masiva, salen a desinformar ardorosamente el concepto de
planificación, calificando con adjetivos como “estatistas” a los que impulsamos
la planificación como un instrumento de dirección estratégica. Estos caballeros
olvidan que el Estado debe ser promotor, regulador y protector, de nuestro
desarrollo y crecimiento. Y que estas variables no son excluyentes, son
fundamentales para luchar contra la desigualdad.
Si hoy sentimos orgullo por la
existencia de un impresionante legado arquitectónico, agrícola, ingeniería, vial
e hidráulico es porque en el Perú antiguo existió la “tradición planificadora”.
En occidente el profesor Chandler desde Harvard impulsó la planificación estratégica
como una herramienta moderna. Los que la han relativizado creen que es un
aporte de la revolución rusa, olvidan que ellos hablaban de una “economía
planificada”. Este concepto en el Perú antiguo existió, hoy conocemos sus
frutos a través de obras de alta ingeniería y arquitectura.
Con esas enseñanzas los peruanos
de hoy, debemos organizar nuestro presente y proyectarnos hacia el futuro, no
hay que temer a la planificación pero si a la improvisación. Por ello urge
transitar de la improvisación a la planificación, no podemos quedarnos
expuestos a la dictadura del mercado, que hoy esta deslucido y totalmente
desprestigiado, por la grosera manipulación que hacen los monopolios en las
diversas actividades económicas, grupos mercantilistas actúan de manera audaz y
en rubros muy delicados como el de medicamentos, telecomunicaciones,
financieras entre otras. Ante la vista y paciencia de INDECOPI se han
distribuido el mercado, hasta llegar a la concertación de precios.
CEPLAN debe tener mayor
protagonismo, el gobierno debe darle los recursos necesarios para que impulse
sus actividades sin la intromisión del Ministerio de Economía y Finanzas. Debe
convertirse en el gran centro de información para el gobierno y el ciudadano de
a pie, en el “Think Tank” que el Perú necesita, debe construir un CzRM (
Citizen relationship Managemet) para interactuar con el productor y ciudadano
en general. Debe impulsar la construcción de una visión de futuro que sea
compartida por todos los peruanos. Utilizar herramientas de prospectiva, las tecnologías de información y comunicación.
La planificación como herramienta
de la dirección estratégica debe ayudarnos a planificar nuestras diversas
actividades productivas, económicas, sociales y deportivas. La planificación es fundamental en las
empresas, las naciones y en nuestra propia vida personal. Es fundamental sino caemos
en la propuesta incompleta como proponer “diversificación productiva”, dejando
de lado la diferenciación, lo que debemos impulsar es la “diversificación
productiva con diferenciación”, para de esa manera generar una ventaja
competitiva. Debe ayudarnos a hacer eficiente y eficaz la gestión pública,
definiendo objetivos estratégicos que orienten a obtener resultados positivos.
Modernizar el Estado significa optimizar el uso de los recursos para enfrentar
las grandes necesidades de nuestro pueblo.
Planificar nos da el soporte para
implementar con éxito los proyectos en el gobierno nacional y sub nacional, por
ejemplo invertir con éxito en la reconstrucción del norte, el crecimiento
urbano, el transporte público donde hoy impera el desorden, evitar el friaje y
las inundaciones que se presentan todos los años afectando a miles de peruanos.
La Planificación nos ayuda a luchar contra la corrupción porque impulsa la
transparencia en el uso de los recursos del Estado.
Planificar no es blasfemar,
improvisar es condenar al sub desarrollo
a nuestra gran nación. Planificar es
generar bienestar social.
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